Traductor de Contenido

domingo, 7 de septiembre de 2014

Inspección de centros penitenciarios en Najayo y mi remembranza académica.

Autor: Alina Roldan                                                           Profesor: Geovanny Vicente Romero

La República Dominicana durante años ha combatido para poder hoy contar con centros penitenciarios dignos de un buen tratamiento de rehabilitación, para aquellas personas que han violado la ley con hechos punibles y el martes 22 del mes en curso pude confirmar el gran avance que aun está en proceso.

Con la llegada al nuevo modelo del centro Penitenciario Najayo Mujeres, me trasladé a cuatro años atrás, cuando me encontraba en la Academia Militar de la FAD, sin estar dentro de ambos recintos, tanto de la AMFAD como la prisión en Najayo Mujeres, se puede observar desde fuera la organización y ese ordenamiento interno donde cada mínimo detalle tiene un lugar especial. En la AMFAD a pesar de solo durar dos años, logré captar una disciplina 100% diferente a lo que yo acostumbraba y es esto similar al propósito del Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Mujeres, donde se busca que cada fémina pueda despedirse de la prisión con un concepto de vida totalmente opuesto a lo que usualmente vivían antes de, incluso al finalizar las penas las agentes le hacen énfasis a esas mujeres mencionándoles que no desean volver a ver sus caras por ahí, motivándoles así a no reincidir.

Durante mi inspección revivía momentos donde yo también en cierto modo estaba privada de mi libertad (por corto tiempo, obviamente), con la necesidad de cumplir ciertas obligaciones asignadas y desarrollando un cambio radical en mí. La regulación de las diferentes áreas de esta prisión en Najayo Mujeres, donde tienen consultorios médicos, salón de belleza, economato, farmacia, comedor y sus respectivos pabellones, sin dejar de mencionar las seis habitaciones conyugales, entre otras, cuenta con la debida pulcritud y no tengo duda alguna de la sanidad de las 309 mujeres allí internas, de las cuales 71 son condenadas, 216 preventivas, con un total de 25 extranjeras de diferentes países como Venezuela Colombia, Perú, Alemania, España, Haití, Ecuador y Holanda.             

La integridad del personal denominado como Agentes VIP; de vigilancia y tratamiento. Penitenciario, tienen una estrecha relación tanto con las condenadas como las preventivas. Mientras recorría los pasillos, escuchaba la cortesía de las internas saludando y respetando a nuestras anfitrionas, la encargada del departamento jurídico del centro conjuntamente con otras dos agentes. Al parecer la ley 224 ha cumplido con su principal objetivo de corregir y restablecer con respeto, seguridad, protección y confianza a personas necesitadas en dicho ámbito.



En cuanto a la formación educativa nos informaron que maestros profesionales van a impartir cursos, talleres y conferencias de diversas aéreas del saber, logrando así las internas realizar dichos estudios.

Sin embargo, la transición en la cual se encuentra Najayo Hombres es similar a cualquier pabellón masculino en la AMFAD donde siempre los masculinos han sido mucho más desobedientes y desorganizados que nosotras las femeninas, más en la prisión donde me vi aquel martes, noté un proceso difícil pero no imposible, ya que esta división cuenta con el viejo y nuevo modelo penitenciario. Todos observamos la inmensa diferencia que existe entre ambos (hasta en el aire que se respira), de tanta población interna que allí habita, en donde el recinto tiene capacidad para solo 800 y hay un personal de 1,812 internos. Solo los del nuevo modelo están identificados con sus respectivos t-shirt para conocer su proceso legal.

Considero que poco a poco la gallina llena el buche, como dicen por ahí, y realmente por algo se debe iniciar, no veo la inseguridad de no lograr el propósito ya planteado por la ley, pero para poder continuar con dicha labor es necesaria la unión del personal del centro así como también de la comunidad en sí, esto es un trabajo de todos y con nuestras visitas dejamos huellas.




No hay comentarios:

Publicar un comentario