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viernes, 28 de noviembre de 2014

CPDL-RD: “Alianza Chino-Rusa: Contexto y Perspectivas en el Ámbito de la Política Mundial Contemporánea”.

Reflexionando sobre las Perspectivas de esta Alianza y su Impacto en la Política Mundial Contemporánea.

Tras la disolución de la Unión Soviética, Rusia busca destacarse tanto a nivel regional como global, oportunidad que se presenta  bajo el cuarto periodo de gobierno de Vladimir Putin, y con la alianza Chino-Rusa que desde marzo de 2014, se preparaban para firmar un nuevo acuerdo de cooperación político-militar", el cual establecería  la plataforma necesaria para generar un reequilibrio de fuerzas a nivel mundial como del orden de estas. La finalidad de dicha cooperación es cambiar el equilibrio de fuerzas en el mundo, así lo expresa Javier Morales en su libro titulado”Rusia en la Sociedad Internacional, perspectiva tras el retorno de Putin”, cuando destaca que: 

“Es indudable que Rusia se está recuperando de la postración sufrida tras la disolución de la Unión Soviética y quiere jugar un papel importante a nivel regional y global. Rusia tiene una influencia indiscutible en las cuestiones regionales de Oriente Medio, caso de la guerra civil en Siria, la política de sanciones hacia Irán y su programa nuclear; está volviendo con fuerza al Pacífico, donde la rivalidad y lucha por presencia e influencia en todos los planos, en soft y hard security, de potencias globales y actores emergentes constituye ya una cuestión de primera importancia en la seguridad y economía global. Rusia pretende además una presencia militar en las cercanías del territorio estadounidense.”

En ese contexto, esta alianza representa la oportunidad geopolítica perfecta por parte de Rusia para disminuir su dependencia económica de la Unión Europea en temas como el de la exportación gasífera, países a los cuales se dirige la mayor parte de este producto. En el caso de China, significa la satisfacción de la demanda energética que su creciente desarrollo económico exige y su apabullante aumento demográfico demanda.

Este acuerdo o alianza, no quiere decir que Rusia abandonará su relación con Europa, en absoluto,  ya que Rusia al igual que China, está destinada a jugar un rol decisivo en el curso de los acontecimientos mundiales, lo cual debe de llamar la atención de los dirigentes occidentales a buscar oportunidades entre esta realidad existente.

Rusia noveno país por población al tener 146, 020, 000 habitantes, posee las mayores reservas de recursos energéticos y minerales del planeta, así como las mayores reservas de recursos forestales y la cuarta parte de agua dulce no congelada del mundo, al mismo tiempo posee una economía con los mayores índices de crecimiento del mundo, lo que la convierte en una de las principales potencias de hoy.

 China por su parte, es el tercer país más extenso del planeta, detrás de Rusia y Canadá, considerada la economía de más rápido crecimiento en el mundo, alcanzando en 2014 la primacía mundial en términos de PIB y la primera en materia industrial, por todo esto, es considerada una superpotencia emergente.

Tomando en consideración estos elementos, los países occidentales deben volcar la mirada a estos dos grandes países, no precisamente por el avance de potencias no occidentales, sino por su propio retroceso en términos relativos.   

El mundo occidental debe comprender y aceptar el rol de ambas naciones, en la actual etapa del capitalismo global. Ante tal alianza, al menos deberían tomar precauciones. Para el caso de Estados Unidos, tiene que ser preocupante la alianza, más allá del simple tema energético, ya que esto da inicio a que en un futuro vengan otro tipo de alianzas.

En relación al tema se refirió el doctor Adolfo Laborde director de Programa de la Licenciatura en Relaciones Internacionales en el Tecnológico de Monterrey, destacando que: "Lo que están haciendo desde una perspectiva pragmática, tanto Rusia como China, es tratar de generar una nueva alianza, desde una perspectiva de balance de poder en Asia… el mensaje es que hay una alianza tácita, sin estar tan declarada", dijo.

Continua exponiendo que, “la cuestión en Crimea, y posteriormente cierto debilitamiento del presidente Obama en su política exterior, han dado como resultado esto, que no es casualidad, una alianza que puede crecer en otros temas”, agregó el especialista.

Desde la perspectiva de Pretelin, la alianza busca hacer frente a Estados Unidos, mientras el mandatario Barack Obama "ha estado muy debilitado" en la agenda internacional, al concentrarse en problemas locales.

Por las condiciones históricas de estos dos países, los cuales tradicionalmente han estado en conflicto, existe temor por parte de Rusia, ya que China actualmente es un país mucho más fuerte, con más recursos económicos para ofrecerle a los demás países de Asia central, y atraerlos a su zona de influencia. Así se refirió por su parte la doctora Marta Ochman, investigadora del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, cuando dijo que:

“Ambos países, cooperan y hacen ahora algunas maniobras conjuntas a nivel militar porque en la coyuntura coinciden en el interés de mostrar a Estados Unidos y al resto de Occidente un "nuevo orden mundial", en el que China y Rusia quieren consolidar un papel dominante en la zona asiática, frente a la influencia estadounidense”

Sin embargo, sostiene que  los acuerdos entre China y Rusia tratan de dar el mensaje de que Estados Unidos "ya es una potencia del pasado" o en "declive", que ya no dicta las reglas.
"Es una señal más de que Estados Unidos y la Unión Europea tienen que repensar su propia posición en el mundo, su propia dirección de la política internacional", concluyó.

Esta alianza llama a la preocupación de muchos economistas, en ese orden se expresóJames Rickards, gerente de cartera de inversiones del West Shore Group, quien sostiene que: “El acercamiento económico entre China y Rusia podría socavar la condición del dólar como una divisa de reserva “en el contexto” de otros acontecimientos de importancia”.


Reflexiones finales:
·        La alianza entre ambos países revive viejos celos por parte de los países de occidente, especialmente con Estados Unidos.
·        La realidad es que con el fin de la Unión Soviética y la caída del Muro de Berlín, no se desarmó occidente, peor aún, la guerra fría nunca terminó.
·        Barack Obama concentrado en cuestiones domesticas en su país desde su ascenso al poder, ha tenido una política exterior errática y recientemente ha tenido que cambiar la cabeza del Departamento de Defensa de cara a darle otro giro a su política foránea.
·        Recientemente, en el manejo estratégico de las fichas del juego geopolítico mundial, el liderazgo ruso bajo la administración de Vladimir Putin, ha salido considerablemente fortalecido con su gran maniobra en Crimea, frente a un liderazgo norteamericano (Obama) visiblemente debilitado en la arena internacional.
·        Un aspecto sin precedentes para la política exterior China ha sido el modelo proactivo (política agresiva) que ha demostrado el actual presidente chino, pues la nación asiática a pesar de su lugar como potencia económica venía con un estilo moderado. 
·        Obliga a Estados Unidos y la Unión Europea a repensar su política internacional. 
·        Con esta alianza se busca cambiar el equilibrio de fuerzas en el mundo.



Geovanny Vicente Romero

Abogado, Politólogo y Académico
Presidente CPDL-RD
@geovannyvicentr





Centro de Políticas Publicas, Desarrollo y Liderazgo RD (CPDL-RD) @cpdlrd

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Reflexiones sobre los 6 pasos clave del BID para una reforma del Servicio Civil exitosa



 
Estas son algunas reflexiones que nos surgen a raíz de la lectura del  artículo titulado “6 pasos clave para una reforma del Servicio Civil exitosa” publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de su Blog Gobernarte, por lo que queremos compartirlas luego del análisis de este interesante ensayo que  esboza 6 consejos prácticos para una reforma exitosa del Servicio Civil. 

Bien, es importante saber que en toda reforma es necesario el qué (teoría),  desde la panorámica filosófica  a los fines de tener un punto de arranque o de partida. Sin embargo, nada hacemos si no tenemos el cómo (pasos y procedimientos) que nos sirva de metodología para hacer realidad nuestro qué. 

Un ejemplo de esto es,  precisamente lo que ha estado haciendo República Dominicana, aplicando un proceso profundo de rediseño de su servicio civil y así lo demuestra el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su trabajo titulado “Al servicio del Ciudadano: Una década de Reformas del Servicio Civil en America Latina (2004-2013)”,  donde destaca a RD en el séptimo (07) lugar del Índice de Desarrollo del Servicio Civil en Latinoamérica. Todo este posicionamiento a nivel general, coloca a RD al lado de países de tradición institucional, tales como chile, Costa Rica, etc. Regresando al tema sobre las reformas al servicio civil,  es necesario dar mi comentario sobre cada uno de estos 6 consejos de reforma que nos brinda el BID,  a saber: 

1. Es  menester que se produzca ese vínculo fluido en la relación de coordinación entre el órgano rector del servicio civil y los órganos de control fiscal. Pongo como ejemplo la RD, donde su ley de Carrera Administrativa (Ley 41-08 de Función Pública), prohíbe el ingreso al servicio de civil de un servidor cuyo cargo no tenga previsión presupuestaria. De igual manera, como una forma de evitar el beneficio de dos o más salarios del Estado, establece que la aceptación de un segundo cargo significa la renuncia automática del primer puesto, excepto si se trata de la docencia. Todos estos controles los detecta la Contraloría General de la Republica. Quizás sea una buena práctica para que otros países la aprovechen. 

2. En lo relacionado al diseño de reformas graduales, si bien es cierto que se deben evitar los parches reformatorios y lograr mas bien una reforma integral, no menos cierto es que, en materia de servicio civil estamos hablando de una gestión publica transversal en todo el Estado y que impacta todas sus estructuras, por lo que mas que reformas ambiciosas se deben dar pasos seguros y que impacten en resultados. 

3. En cuanto a priorizar la mejora de las prácticas de gestión de las personas, es necesario destacar que el marco normativo del servicio civil debe ser fortalecido a través de las reformas necesarias en la legislación. No obstante, de nada sirve tener un marco normativo sólido y adaptado a las nuevas corrientes,  si no tenemos de manera manifiesta la voluntad política de los actores clave en las tomas de decisiones. Peor aun, si estos cambios legales no han sido interiorizados por los servidores públicos,  por medio de una cultura abierta al cambio. En otras palabras, una verdadera Gestión de Cambio no debe desarrollarse a espaldas de los valores que constituyen la piedra angular del desarrollo humano, entiéndase los servidores públicos como entes importantes del cambio, lo  que se traducirá en un beneficio a la organización, ya que los cambios deben iniciarse en el interior de la persona para que sea transmitido a la institución. 

4. Fomentar la capacidad técnica de las áreas responsables por el servicio civil.Aquí la institución rectora del Servicio Civil o Carrera Administrativa, dependiendo el país, está en la obligación de implementar un programa dirigido a fomentar las capacidades en los servidores de los otros órganos e instituciones del Estado. Es decir,  no basta con un órgano rector del tema capacitado, este debe instalar esa capacidad en las demás instituciones de manera que solo tenga que dar seguimiento a los trabajos y así tener tiempo para ejercer sus funciones de rectoría. 

5. Incrementar los incentivos políticos a favor de las reformas. En este punto tenemos que tratar el tema que nunca termina, el de las reformas técnicas vs la voluntad política. Sin duda, la parte técnica necesita de la parte política pues en esta última descansan las decisiones que impulsan las grandes reformas. Sin embargo, el político no logra los resultados esperados sino tiene un equipo técnico de primera línea. En definitiva, debe haber una sinergia armoniosa entre estos dos aspectos para una reforma exitosa. 

6. Promover el aprendizaje. Este paso se define a sí mismo. Este aprendizaje debe ser impulsado por la búsqueda de la mejora continua y el auxilio de la asistencia técnica de los Organismos Internacionales. 

Por Geovanny Vicente Romero.
Abogado, Politólogo y Académico.


Fuente: El Nuevo Diario: http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=400301

 

martes, 25 de noviembre de 2014

CPDL-RD: Reflexiones sobre los 6 pasos clave del BID para una reforma del Servicio Civil exitosa


Estas son algunas reflexiones que nos surgen a raíz de la lectura del  artículo titulado “6 pasos clave para una reforma del Servicio Civil exitosa” publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de su Blog Gobernarte y queremos compartirlas luego del análisis de este interesante ensayo que  esboza 6 consejos prácticos para una reforma exitosa del Servicio Civil.


Bien, es importante saber que en toda reforma es necesario el qué (teoría),  desde la panorámica filosófica  a los fines de tener un punto de arranque o de partida. Sin embargo, nada hacemos si no tenemos el cómo (pasos y procedimientos) que nos sirva de metodología para hacer realidad nuestro qué.

Un ejemplo de esto es,  precisamente lo que ha estado haciendo República Dominicana, aplicando un proceso profundo de rediseño de su servicio civil y así lo demuestra el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su trabajo titulado “Al servicio del Ciudadano: Una década de Reformas del Servicio Civil en America Latina (2004-2013)”,  donde destaca a RD en el séptimo (07) lugar del Índice de Desarrollo del Servicio Civil en Latinoamérica. Todo este posicionamiento a nivel general, coloca a RD al lado de países de tradición institucional, tales como chile, Costa Rica, etc. Regresando al tema sobre las reformas al servicio civil,  es necesario dar mi comentario sobre cada uno de estos 6 consejos de reforma que nos brinda el BID,  a saber:

1. Es  menester que se produzca ese vínculo fluido en la relación de coordinación entre el órgano rector del servicio civil y los órganos de control fiscal. Pongo como ejemplo la RD, donde su ley de Carrera Administrativa (Ley 41-08 de Función Pública), prohíbe el ingreso al servicio de civil de un servidor cuyo cargo no tenga previsión presupuestaria. De igual manera, como una forma de evitar el beneficio de dos o más salarios del Estado, establece que la aceptación de un segundo cargo significa la renuncia automática del primer puesto, excepto si se trata de la docencia. Todos estos controles los detecta la Contraloría General de la Republica. Quizás sea una buena práctica para que otros países la aprovechen.

2. En lo relacionado al diseño de reformas graduales, si bien es cierto que se deben evitar los parches reformatorios y lograr mas bien una reforma integral, no menos cierto es que, en materia de servicio civil estamos hablando de una gestión publica transversal en todo el Estado y que impacta todas sus estructuras, por lo que mas que reformas ambiciosas se deben dar pasos seguros y que impacten en resultados.

3. En cuanto a priorizar la mejora de las prácticas de gestión de las personas, es necesario destacar que el marco normativo del servicio civil debe ser fortalecido a través de las reformas necesarias en la legislación. No obstante, de nada sirve tener un marco normativo sólido y adaptado a las nuevas corrientes,  si no tenemos de manera manifiesta la voluntad política de los actores clave en las tomas de decisiones. Peor aun, si estos cambios legales no han sido interiorizados por los servidores públicos,  por medio de una cultura abierta al cambio. En otras palabras, una verdadera Gestión de Cambio no debe desarrollarse a espaldas de los valores que constituyen la piedra angular del desarrollo humano, entiéndase los servidores públicos como entes importantes del cambio, lo  que se traducirá en un beneficio a la organización, ya que los cambios deben iniciarse en el interior de la persona para que sea transmitido a la institución.

4. Fomentar la capacidad técnica de las áreas responsables por el servicio civil.Aquí la institución rectora del Servicio Civil o Carrera Administrativa, dependiendo el país, está en la obligación de implementar un programa dirigido a fomentar las capacidades en los servidores de los otros órganos e instituciones del Estado. Es decir,  no basta con un órgano rector del tema capacitado, este debe instalar esa capacidad en las demás instituciones de manera que solo tenga que dar seguimiento a los trabajos y así tener tiempo para ejercer sus funciones de rectoría.

5. Incrementar los incentivos políticos a favor de las reformas. En este punto tenemos que tratar el tema que nunca termina, el de las reformas técnicas vs la voluntad política. Sin duda, la parte técnica necesita de la parte política pues en esta última descansan las decisiones que impulsan las grandes reformas. Sin embargo, el político no logra los resultados esperados sino tiene un equipo técnico de primera línea. En definitiva, debe haber una sinergia armoniosa entre estos dos aspectos para una reforma exitosa.

6. Promover el aprendizaje. Este paso se define a si mismo. Este aprendizaje debe ser impulsado por la búsqueda de la mejora continua y el auxilio de la asistencia técnica de los Organismos Internacionales.

Geovanny Vicente Romero.
Abogado, Politólogo y Académico.
Presidente CPDL-RD



                Centro de Políticas Públicas, Desarrollo y Liderazgo CPDL-RD @cpdlrd


Comparto el artículo original. Muy interesante:
http://blogs.iadb.org/gobernarte/2014/11/20/reformando-el-servicio-civil-la-importancia-del-como-y-solo-del-que/#comment-1847


6 pasos clave para una reforma del Servicio Civil exitosa


La importancia del cómo y no sólo del qué
Por Juan Carlos Cortazar
Creative Commons
Con frecuencia se piensa que la clave para impulsar las reformas del servicio civil –como de cualquier otra área de la gestión de gobierno- consiste en tener buenas ideas, es decir, propuestas de política claramente definidas, adecuadas para resolver los problemas y disponibles con la oportunidad necesaria.
Es innegable que ello es central. Sin embargo, la centralidad que solemos poner en el contenido de las reformas puede soslayar otra dimensión tan importante aunque tal vez menos evidente: el cómo de las reformas.
Contar con una estrategia adecuada para que las reformas cobren impulso –es decir, asciendan dentro de la agenda de prioridades de los gobernantes- y no queden en el camino antes de llegar a su meta, es una dimensión que requiere ser pensada, discutida y planificada. Sin ello, las mejores ideas pueden simplemente terminar en nada.
El reciente estudio Al servicio del ciudadano. Una década de reformas del servicio civil en América Latina, elaborado por el BID, propone un conjunto de lecciones sobre las estrategias de reforma. Ellas fueron identificadas a partir del estudio de procesos de reforma en siete países de la región (Chile, Perú, Uruguay, Paraguay, República Dominicana, Costa Rica y Honduras), focalizados en tres áreas específicas: la profesionalización de los directivos, la introducción de garantías contra la politización y el mejoramiento de la gestión de las compensaciones.
Revisemos rápidamente este conjunto de lecciones.
1.       Promover la cooperación entre la entidad rectora del servicio civil y las instituciones fiscales. Es casi imposible impulsar una reforma en contra de las prioridades fiscales.  Dado el elevado peso que el servicio civil tiene en el gasto público, cualquier reforma tiene un efecto fiscal que los gobernantes sin duda toman en cuenta al momento de las decisiones. Evitar el veto a las reformas dado su posible impacto fiscal –el que muchas veces, además, no está claramente establecido- es un paso clave para cualquier esfuerzo reformador. Las coaliciones reformadoras debieran por ello incluir siempre a los principales actores vinculados a la gestión de las finanzas públicas o, por lo menos, tenerlos como aliados.
2.       Diseñar reformas graduales. Es difícil vencer la tentación de encontrar la gran solución a todos los problemas, o incluso sólo a los principales, que afectan al servicio civil. La gradualidad en el diseño e implementación de las reformas, focalizándose en unos problemas primero y otros después, es clave. Ello no sólo porque los problemas son demasiado complejos para enfrentarlos de manera conjunta, sino porque existen limitaciones técnicas y políticas para enfrentarlos. Gradualidad no debiera ser sinónimo de desorden o mirar sólo el corto plazo: se trata de elaborar una ruta de reforma donde las diversas piezas se desplieguen en el mediano plazo, aunque tal vez se tenga claridad y acuerdo sólo sobre las iniciales.
3.       Priorizar la mejora de las prácticas de gestión de las personas. Pensar que con el cambio de las normas y reglamentos es suficiente es claramente ingenuo: las prácticas no cambian sólo por decreto. Sin embargo, son las prácticas de las organizaciones y personas las que impactan en el bienestar de los ciudadanos. Buena parte de los esfuerzos de reforma se plantean una importante modificación del marco normativo como paso indispensable y, a veces, primero. El riesgo de esta opción consiste en que el respaldo político y la capacidad técnica se agoten en el esfuerzo normativo, sin quedar capacidades suficientes para impulsar su aplicación efectiva, es decir, para cambiar las prácticas. Es mejor poner énfasis en qué prácticas son las que deben mejorarse para, a partir de ello, determinar cuáles cambios normativos son realmente necesarios.
4.       Fomentar la capacidad técnica de las áreas responsables por el servicio civil. Mejorar un sistema tan complejo como el servicio civil requiere de importantes capacidades técnicas. Sin una entidad central que congregue capacidades para el diagnóstico, diseño, ejecución y evaluación de políticas, es muy poco probable que los esfuerzos de reforma lleguen a sus metas. Desarrollar capacidades descentralizadas, en los ministerios u entidades donde trabajan los servidores públicos, es también un paso decisivo.
5.       Incrementar los incentivos políticos a favor de las reformas. Es difícil lograr que los gobernantes arriesguen capital político en reformas complejas, de largo plazo y con resultados no siempre visibles para los electores. Sin embargo, el apoyo político es fundamental no sólo al inicio del proceso, sino también durante la larga implementación de las medidas de reforma.  Incrementar los incentivos que los políticos tienen para apoyar las reformas puede lograrse construyendo coaliciones pro reforma con actores dentro y fuera del gobierno, vinculando estrechamente las reformas a otras prioridades de la agenda gubernamental y movilizando a la opinión pública.
6.       Promover el aprendizaje. Controlar el miedo al error es difícil en el mundo público. Sin embargo, la implementación de reformas complejas como las del servicio civil está siempre expuesta a  equivocaciones, demoras y desvíos. El problema consiste en que las capacidades para minimizar dichos errores suelen desarrollarse en el ejercicio mismo de la implementación y no antes. Por ello, es recomendable dejar espacio suficiente para el aprendizaje por parte de las entidades responsables, es decir, para el ensayo, el reconocimiento del error y la mejora continua.
Sobre el autor
Juan Carlos Cortázar Velarde es Especialista Líder en Modernización del Estado en la División de Capacidad
Institucional del Estado del BID. Cuenta con amplia experiencia profesional en el diálogo con autoridades gubernamentales, en la elaboración de proyectos de reforma y de política pública, así como también en la gestión pública directa y la implementación de programas. Sus áreas de especialización incluyen temas como la reforma del sector público, la gerencia pública, el desarrollo institucional, la gestión de recursos humanos y de programas de formación de funcionarios públicos, y la reforma y gestión de programas sociales. Es profesor del Magíster en Gestión y Políticas Públicas de la Universidad de Chile y del Departamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y cuenta con experiencia en investigación académica en temas relacionados con la gestión pública, la modernización del Estado y la implementación de políticas públicas. Es Licenciado en Sociología por la Pontificia Universidad Católica del Perú, Magíster en Gestión y Políticas Públicas por la Universidad de Chile, y cuenta con estudios de doctorado en Public Management en la London School of Economics and Political Science (LSE).
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  1. René Rivera   Reply
    Son lecciones valiosas, yo, sin embargo, apuntaría un énfasis y una discrepancia. Fui parte directiva del Programa de Servicio Civil en Bolivia y creo que el énfasis es identificar muy claramente la economía política detrás de esta reforma. Sin una alineación muy clara respecto de las motivaciones en términos de política pública y acción/gestión política, el servicio civil puede fracasar en el largo plazo. Lo segundo es, y aquí la discrepancia, una vez que el servicio civil tiene lugar en la agenda política, es mejor, eliminar la gradualidad y avanzar sectorialmente con la mayor contundencia posible técnica, fiscal y políticamente. La gradualidad ha sido, en mi experiencia, uno de los problemas críticos para el éxito de la reforma del servicio civil en mi país.
  2. Geovanny Vicente Romero   Reply
    Estas son algunas reflexiones que nos surgen a raíz de la lectura del artículo titulado “6 pasos clave para una reforma del Servicio Civil exitosa” publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a través de su Blog Gobernarte y queremos compartirlas luego del análisis de este interesante ensayo que esboza 6 consejos prácticos para una reforma exitosa del Servicio Civil.
    Bien, es importante saber que en toda reforma es necesario el qué (teoría), desde la panorámica filosófica a los fines de tener un punto de arranque o de partida. Sin embargo, nada hacemos si no tenemos el cómo (pasos y procedimientos) que nos sirva de metodología para hacer realidad nuestro qué.
    Un ejemplo de esto es, precisamente lo que ha estado haciendo República Dominicana, aplicando un proceso profundo de rediseño de su servicio civil y así lo demuestra el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en su trabajo titulado “Al servicio del Ciudadano: Una década de Reformas del Servicio Civil en America Latina (2004-2013)”, donde destaca a RD en el séptimo (07) lugar del Índice de Desarrollo del Servicio Civil en Latinoamérica. Todo este posicionamiento a nivel general, coloca a RD al lado de países de tradición institucional, tales como chile, Costa Rica, etc. Regresando al tema sobre las reformas al servicio civil, es necesario dar mi comentario sobre cada uno de estos 6 consejos de reforma que nos brinda el BID, a saber:
    1. Es menester que se produzca ese vínculo fluido en la relación de coordinación entre el órgano rector del servicio civil y los órganos de control fiscal. Pongo como ejemplo la RD, donde su ley de Carrera Administrativa (Ley 41-08 de Función Pública), prohíbe el ingreso al servicio de civil de un servidor cuyo cargo no tenga previsión presupuestaria. De igual manera, como una forma de evitar el beneficio de dos o más salarios del Estado, establece que la aceptación de un segundo cargo significa la renuncia automática del primer puesto, excepto si se trata de la docencia. Todos estos controles los detecta la Contraloría General de la Republica. Quizás sea una buena práctica para que otros países la aprovechen.
    2. En lo relacionado al diseño de reformas graduales, si bien es cierto que se deben evitar los parches reformatorios y lograr mas bien una reforma integral, no menos cierto es que, en materia de servicio civil estamos hablando de una gestión publica transversal en todo el Estado y que impacta todas sus estructuras, por lo que mas que reformas ambiciosas se deben dar pasos seguros y que impacten en resultados.
    3. En cuanto a priorizar la mejora de las prácticas de gestión de las personas, es necesario destacar que el marco normativo del servicio civil debe ser fortalecido a través de las reformas necesarias en la legislación. No obstante, de nada sirve tener un marco normativo sólido y adaptado a las nuevas corrientes, si no tenemos de manera manifiesta la voluntad política de los actores clave en las tomas de decisiones. Peor aun, si estos cambios legales no han sido interiorizados por los servidores públicos, por medio de una cultura abierta al cambio. En otras palabras, una verdadera Gestión de Cambio no debe desarrollarse a espaldas de los valores que constituyen la piedra angular del desarrollo humano, entiéndase los servidores públicos como entes importantes del cambio, lo que se traducirá en un beneficio a la organización, ya que los cambios deben iniciarse en el interior de la persona para que sea transmitido a la institución.
    4. Fomentar la capacidad técnica de las áreas responsables por el servicio civil. Aquí la institución rectora del Servicio Civil o Carrera Administrativa, dependiendo el país, está en la obligación de implementar un programa dirigido a fomentar las capacidades en los servidores de los otros órganos e instituciones del Estado. Es decir, no basta con un órgano rector del tema capacitado, este debe instalar esa capacidad en las demás instituciones de manera que solo tenga que dar seguimiento a los trabajos y así tener tiempo para ejercer sus funciones de rectoría.
    5. Incrementar los incentivos políticos a favor de las reformas. En este punto tenemos que tratar el tema que nunca termina, el de las reformas técnicas vs la voluntad política. Sin duda, la parte técnica necesita de la parte política pues en esta última descansan las decisiones que impulsan las grandes reformas. Sin embargo, el político no logra los resultados esperados sino tiene un equipo técnico de primera línea. En definitiva, debe haber una sinergia armoniosa entre estos dos aspectos para una reforma exitosa.
    6. Promover el aprendizaje. Este paso se define a si mismo. Este aprendizaje debe ser impulsado por la búsqueda de la mejora continua y el auxilio de la asistencia técnica.
    Geovanny Vicente Romero.
    Abogado, Politólogo y Académico.
    Presidente CPDL-RD